Reseña: Los Caballeros del Zodiaco: La Leyenda del Santuario

Los Caballeros del Zodiaco: La Leyenda del Santuario es una película que gráficamente luce espectacular y a primera vista encanta. Sin embargo, el sentimiento rápidamente se desvanece en lo débil de su propuesta argumental.

¡ALERTA! Posibles spoilers.

“La leyenda nos dice que los caballeros siempre aparecen cuando las fuerzas del mal intentan apoderarse del mundo. En un tiempo lejano existió un grupo de jóvenes que protegían a Athena, la diosa de la guerra. Se les llamaba "Los Caballeros de Athena" y siempre combatían sin armas. Se cuenta que con un revés de la mano eran capaces de desgarrar el cielo y que de un sólo puntapié abrían grietas en la tierra.”

Fue así como llegó a muchos de nosotros una de las series de anime más emblemáticas y populares de la historia por allá a finales de los 80s y que hasta nuestros días sigue gozando de gran popularidad. Por eso, cuando se dio a conocer a finales de 2013 el nombre definitivo de la nueva película en 3D del manga de Masami Kurumada, miles de fans se emocionaron ante el anuncio.


Desde la semana pasada en varios países de Latinoamérica pudimos ver Los Caballeros del Zodiaco: La Leyenda del Santuario, y aunque el nuevo diseño de los personajes causó gran controversia entre los fans, muchos estábamos a la expectativa de ver una nueva perspectiva de la historia de “Las 12 Casas”. Lo cierto es que resultó una película no tan bien recibida como lo pensábamos. Al menos no por los seguidores de la serie.

Lo sabíamos. Íbamos mentalizados de que esto sería algo totalmente nuevo, pero aun así albergábamos la esperanza de ver algo bien hecho ya que la animación que pudimos apreciar en los trailers y clips era estupenda. Podemos admitir que al menos de esto no tenemos queja, sin embargo, los efectos visuales quedan relegados ante el argumento débil e impregnado del agridulce sabor del cliché y lo repetitivo en las tramas actuales, donde el malo que quiere apoderarse del mundo y aparecerán los héroes que harán todo lo imposible para evitarlo. Es cierto, la premisa es la misma que en la saga original de la serie, sin embargo todo lo que el anime original agregó a un contexto tan simple, aquí brilla por su ausencia.


Las secuencias de acción nos hicieron sentir por un instante que estábamos en presencia de una producción hollywoodense que apela sólo a las explosiones, peleas al estilo Iron Man o similares, a los efectos de luz, cámara phantom, etc. Además, obtuvimos una trama rápida, que se aprecia demasiado precipitada al tener que resumir los cerca de 70 capítulos que comprende la saga original. El argumento se siente demasiado apresurado por contar las cosas en el menor tiempo posible, llevándose con su apuro algo que sin duda pudo ser épico.

Los jóvenes caballeros no saben qué hacen ahí excepto proteger a una chica por el simple hecho de hacerlo. Sin preguntar ni cuestionarse nada, sacrifican sus vidas sin tener esto el menor sentido común. Esto se debe a que el filme olvidó hacer una introducción más profunda de los personajes, algo que es vital para las nuevas generaciones que tal vez no han tenido contacto con la serie original. Por esto, y olvidando que la película está basada en un manga, como historia autocontenida también dejó mucho que desear.


Como espectadores nunca logramos esa conexión con los personajes principales, eso que nos identificó con ellos de alguna manera en la serie original, que creó un lazo que nos hizo sentir algo que hasta el día de hoy no tenemos las palabras para describir. Sí, puede sonar cursi pero es la verdad. Como película, Saint Seiya: Legend of Sanctuary tampoco nos ofrece ese sentimiento.

La introducción de los Caballeros Dorados es sumamente triste. Los imponentes y poderosos santos a los que estamos acostumbrados se ven precipitados y ridiculizados, desperdiciados. Cambios como dejar a Milo en el cuerpo de una mujer, a un caballero sanguinario y violento como Máscara de Muerte convertido en un personaje que protagonizó un musical al estilo Disney, o matar a Afrodita a segundos de su aparición y sin ningún motivo justificado hacen que la película luzca como un extraño experimento con ingredientes que no quedan bien dentro del universo de Saint Seiya, aun cuando claramente el filme es un reboot.


Los Caballeros del Zodiaco: La Leyenda del Santuario quiso alcanzar el éxito imitando las pautas del mercado actual internacional, pero no le salió del todo bien. La banda sonora fue escueta, y no tan asombrosa como pudo haber sido teniendo en cuenta el impecable trabajo de Seiji Yokoyama con los insertos de la serie original. Dentro los puntos buenos que pueden destacarse, se encuentra el doblaje latino, que sigue siendo excepcional a pesar de que ya sus voces no suenan igual que hace 20 años. Para mí, esta es una película que huele a decepción esté o no basada en algo que ya todos conocemos. Es la misma historia que vemos en cada filme palomero, y a pesar de la intención original mostrada en los cambios que se incluyeron, al final no es nada nuevo bajo el sol.