Opinión: Mi Villano Favorito 3

Gru y los Minions regresan para pintar el cine de amarillo. Decidí ir a ver Mi villano favorito 3 por simple curiosidad y hay varias cosas que me llamaron la atención de la película. Aunque mencionaré parte de la trama, el siguiente texto no contiene spoilers que puedan arruinar la película.

Empezando por el hermano gemelo, Dru, aunque salió de la nada, supieron manejar bien el por qué no fue mencionado antes. Se explica que el padre era un villano en vida lo que me hace preguntarme: Si Gru era un villano ¿por qué no se enteró de que su padre también lo era? Dejando esto a un lado, los Minions son el comic relief, los que nos distraen de la trama principal y hasta el relleno de la película. Lo que hacen en realidad no alteran la trama. Hasta parece que estorban y parece que los guionistas quisieron quitarlos de la historia. Pero a causa de la popularidad de estos, no les podían quitar esa atención.

Una de las subtramas de la película envuelve a Lucy y las tres niñas. Al ser una madre primeriza es claro que se siente nerviosa al cuidarlas y quiere hacer lo mejor posible. Al no saber bien qué decidir, mete en problemas a una de ellas y, de manera apresurada, esta lo resuelve. No es que esté mal que los personajes secundarios tengan un poco de desarrollo, pero en la película se siente algo apresurado. En cuanto a los gemelos, su relación también queda corta para ser el foco central de la historia. Al quedar intimidado por su hermano, no solo por la fortuna, Gru siente envidia de él, el cual queda olvidado cuando ve la oportunidad de recuperar un diamante robado y atrapar al antagonista de turno: Baltazar.

Por parte del doblaje, no tengo problemas con este. Aunque, a la larga, cansa que las voces femeninas sean chillonas, sobre todo en lo que respecta al doblaje con niños. Lo positivo es que no sobreactúan. Porque sí, he visto doblajes donde la voz tiende a ser muy aguda, chillona y poco creíble cuando se dobla a un niño.

Para el público al que va dirigida la película, queda bien. Los chistes que hacen los Minions causan gracia, pero solo al público infantil. No es la película de animación del año. Cars 3 tiene un mejor guion el cual logra atrapar a un público más diverso. La película no es mala, pero para el público adulto puede llegar a aburrir; la recomiendo al público que tenga sobrinos, hijos de menos de 10 años. en escala, del 1 al 10, le doy un 6.