Darling in the Franxx y el futuro de los mechas

En la época actual en la que vive el anime, hoy se siente la ausencia de géneros que hace 20 años atrás eran populares y que atraían a las masas, y ahora es poco lo que se dicen o se hablan de ellas los mechas o el género de los Robots gigantes piloteados por una persona en la que se daban enfrentamientos épicos en cada episodio.

Este género parece haberse dispersado en una nube de diversidad que ha cubierto al anime de hoy; esperando una oportunidad de dar en el clavo con alguna serie que volviera a los mechas a reencontrarse con el público que había perdido entrando a las década del 2000.


Darling in the Franxx una recién salida en el invierno del 2018 (época del calendario en Japón), era una de las grandes promesas que él se cocinaban todas las esperanzas dentro de un medio en el que: “Si no es para otakus y no gusta a los otakus, no sirve”, la multiculturalidad de géneros en uno solo, el fenómeno del Moe entre otros, Studio Trigger y su arriesgada fusión con A1-Pictures iba a ser un éxito después de lo obtenido con Little Witch Academia.

La serie nos cuenta la historia de Hiro un chico vive en un futuro distante, donde la raza humana ha creado ciudades   modo de fortalezas llamándolas Plantaciones, que funcionan como refugio para las personas, pues el suelo de la Tierra está degastando. Dentro de estas ciudades futuristas, niños y niñas son entrenados para pilotar robots gigantes llamados Franxx, sin saber nada del mundo exterior. Sin embargo, esta lucha oculta un problema aún mayor del que se cree, este junto a sus compañeros: Ichigo, Goro, Zorome, Miku, Mitsuru, Kokoro, Ikuno y Futoshi conocen a una joven piloto conocida como "Zero Two" que guarda mucho misterio sobre su pasado para combatir la amenaza conocida como Klaxosaurios.

La primera etapa de la serie comienza contando como es el mundo donde Hiro y sus compañeros viven y como estos deben luchar contra los Klaxosaurios a bordo de los Franxx algo que no olvidaremos es la forma como se pilotaban estos mechas, algunos criticaran que era solo puro fanservice hasta que al final del anime en donde explican el funcionamiento de los Franxx.

La segunda etapa era más de desarrollo para los pilotos, en modo de telenovela nos muestran el día a día de cada uno de los pilotos, y el resto de los personajes secundarios mostrándonos sus verdaderas intenciones, su madurez como personajes, y la visión de su mundo como la que ellos conocen, alejándose de todo lo que se nos mostraba en su primera etapa

La última etapa quizás la peor en ejecución de guion,  en esta parte nos enfrentamos a la realidad de que los Klaxosaurios no eran el verdadero enemigo, a la vez se nos revela el origen de estos y de porque la humanidad jamás tomo la procreación como un bien preciado,  además el viaje que de Hiro y Zero Two por el espacio para vencer al verdadero enemigo, entre una amalgama de cosas revueltas que no diré para no provocar spolier a la audiencia que lee este artículo.

Darling in The Franxx nos muestra que tenía las de ganar, pero también las de perder, fue una obra de arte que no entiende al arte mismo, nunca supimos que quería dar a conocer o el mensaje que quiso transmitirnos, fue una mescolanza de temáticas ya vistas en varios animes mechas como la amistad y el compañerismo, la curiosidad sexual, la sociedad y también la criticada forma de Studio Trigger de apelar a la nostalgia de las viejas glorias del estudio Gainax

El anime que tuvo la posibilidad de volver a resucitar el género mecha a un estrato más comercial, algo que solo animes como Mazinger Z, la saga de Gundam o Neon Genesis Evangelion lograron en su época, termina ahogándose en lo que había trazado fracasando estrepitosamente, ahora respecto al género mecha me parece que no es un digno representante de la élite que muy pocos consiguieron y parece que seguirá esperando ese golpe de autoridad que alguna vez tuvo en esta industria.