Reseña: Shingeki no Kyojin - Tercera Temporada (Arco de la Insurrección)

Ya han pasado meses desde la última temporada de Shingeki No Kyojin o, como dirían los gringos, Attack on Titan; y fue una de las más esperadas por millones de fans que aguardaron por dicho evento. Si bien su segunda temporada no fue tan el agrado de todos, esta no solo sería la mejor sino consolidaría a Shingeki como una de las mejores series de esta década, o eso se pensaba.

Recordemos el opening de esta temporada:
Ya entrando en la crítica, la serie empieza donde terminó la segunda temporada, con una legión de reconocimiento agotada luego del combate entre Reiner (Titan Blindado) y Betholdt (Titan Colosal), tras la muerte del Pastor Nick se develarán cosas que involucran a la monarquía y un misterio que cambiará el destino de la humanidad atrapada en los muros.

Debo decir que Erwin Smith me sigue convenciendo como un gran personaje en la serie que junto a Hange Zoe y Levi Arckerman tiene más participación y más desarrollo como personaje. También la aparición de uno de los personajes que más disfruté en el manga: el señor Kenny Ackerman, un personaje que en carisma le compite a los demás. Mención aparte a la animación de la primera pelea entre Levi y Kenny, que fue un agasajo cómo lograron animar esta parte de manera fluida y sin imperfecciones.

Otro de los personajes que se ha ganado el respeto es Historia Reiss, que después de despedirse de Ymir ha adquirido una forma de madurez digna de apreciar de cómo pasa de ser la hermosa y bondadosa chica admirada por todo/as a ser oscura y nostálgica que pensaba que nada de lo que hacía está bien y que su muerte será lo mejor para el mundo, pero con el secuestro de ella y Eren, y la verdad sobre su familia, adquiere cierta fortaleza mental.

La animación de esta temporada es sólida, con menos errores que las anteriores; más sin embargo, mínimos detalles que aún falta perfeccionar pero igual es bastante disfrutable por lo frenético que se vuelve la acción en ciertas partes del anime, paletas de colores bastante llamativas que nos hacían agua al paladar del más refinado si hablamos del tema y más si ven la serie en alta definición.

Ahora el principal problema del guion es el mismo de la segunda temporada, dado que el arco del incumplimiento y el de la insurrección son de lo más flojos en el anime o al menos eso sentí, ya que los primeros episodios son buenos pero de ahí cae en un espiral de inconsistencia que hace que uno pierda cierto interés, esto quizás porque fue compactado para que el espectador no pierda hilo a la trama pero, vuelvo y repito, hay un tramo en la serie que se vuelve tan lenta que sientes que no sabes por qué lo miras, pero aún es agradable.

La banda sonora sigue siendo genial de parte de Hiroyuki Sawano, otro acierto fue cambiar a la banda de cabecera Linked Horizon por Yoshiki y su Red Swan, que es tan tranquilo con su bella animación y unos pequeños spoilers de lo que veremos más adelante en la serie. El ending no está destacable, pero muestra todo sobre el pasado de historia que es muy valioso para la trama pero, reitero, no es nada del otro mundo.

En pocas palabras, esta temporada, para mí, es como la anterior: es buena en cómo proyecta la trama a un lado mucho más maduro de la serie, pero con bajones en algunos episodios y llevando al casi rosar el aburrimiento; sin embargo, aún es digerible. Si te gusta la serie, échale un ojo a esta temporada que lo vale; los personajes aún conservan su gracia, amarás a los nuevos personajes, una visión nueva que nunca habías visto en la serie (si no leíste el manga) Shingeki sigue ganando poder y fans, eso nadie se lo debe.