La industria de los videojuegos entra en conflicto con la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que incluirá el "Trastorno por videojuegos" en su onceava edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11) como un problema de salud mental y será publicado en el año 2022.

La descripción oficial de la OMS para el trastorno por videojuegos se basa en las características de un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente que aplica a los videojuegos online y offline.

También se específica por la clase de videojuegos, actividad de juego, frecuencia, intensidad, duración, rango de edad, entre otros. El conflicto entra por la prioridad que se le da a los juegos por sobre la interacción humana o la actividad física y el deterioro en el área personal y familiar, al igual que las áreas educativas y sociales.

Según la OMS, el diagnóstico para este trastorno requiere, al menos, 12 meses, pero si un paciente tiene síntomas graves, su detección será en menos tiempo. Es así como como varías organizaciones de videojuegos le piden a la OMS no publicar este "trastorno" como un problema mental, no sin antes hacer un estudio previo y tener la aprobación oficial por parte de la comunidad científica.

Por esta razón, la Asociación de Software de Entretenimiento (ESA en sus siglas en inglés) lanzó un comunicado oficial en el que le pide a la OMS analizar su decisión, debido a que "No hay pruebas sólidas para ser incluido en la Clasificación Internacional de Enfermedades."

En el comunicado también afirma que las tecnologías realizadas por la industria del entretenimiento interactivo, realidad virtual e inteligencia artificial, son de vital importancia para la medicina en los campos de la salud mental, demencia y cáncer.

Es así como, ESA y varías organizaciones de videojuegos de varios países, indicaron que dicha industria cuenta con múltiples herramientas para la protección al videojugador, como por ejemplo, los controles parentales, las iniciativas para garantizar que los jugadores estén en entornos más seguros y los avisos de salud.

Pero no solamente ESA se opone a la OMS, Sony también se pronunció al respecto e informó que dentro de sus política, la inclusión de herramientas en sus sistemas, busca la protección del videojugador a través de la escala de edad, siguiendo la calificación PEGI (Pan European Game Information), que limita la descarga de videojuegos en función de la edad.

"Nosotros hemos estado tomando medidas de acuerdo a nuestros propios estándares y hemos implementado un sistema de clasificación por edades para restringir los contenidos de los juegos según la edad del usuario".

Por otra parte, Microsoft comunicó que las herramientas de control parental recientemente han mejorado en sus sistemas. Dave McCarthy, director de operaciones en Microsoft, declaró para Gamesindustry lo siguiente: "En Xbox y Microsoft tenemos una gran responsabilidad cuando se trata del estilo de vida saludable de los jugadores en nuestro servicio en general. Tenemos un compromiso continúo con la evolución constante de ese conjunto de herramientas en torno a cosas como el tiempo de pantalla, las restricciones de contenido y los controles de gastos (...) porque algunas personas necesitan ayuda. Especialmente los padres. No es fácil ser un padre en esta era moderna".

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