Reseña: Marvel Daredevil

Esperé algunas semanas para poder saborear el estreno de Daredevil en Netflix. La expectativa solo podía ir en aumento con todo ese hype que flotaba en internet; cada foto, cada tráiler o dato revelado, nos daba la seguridad que veríamos algo increíble. Y déjenme contarles que así fue, el show hoy por hoy, se ha convertido en uno de mis preferidos.

NOTA: Si no han visto la serie, es bastante probable que se encuentren con demasiados spoilers a partir del siguiente punto.

Es del conocimiento general que Daredevil es un personaje de Marvel Comics, creado por el ilustre escritor Stan Lee y el dibujante Bill Everett y que apareció en los cómics por vez primera en los años 60's. Aunque ha pasado por las manos de Jack Kirby, John Romita Sr. y John Romita Jr., Brian Michael Bendis, Frank Miller, etc.

Tuvo una adaptación fílmica en el 2003, cuando los derechos del personaje le pertenecían a Fox. Sinceramente no me quiero acordar de ella porque como película tampoco fue de mi agrado, menos como adaptación y sé que de hecho más de uno concuerda con esto.

En fin, los derechos regresaron hace un par de años a donde pertenecen. Y con un mundo cinemático que cada día se expande más, Marvel ni lento ni perezoso, comenzó con el trabajo de darle una nueva oportunidad a Daredevil.

No imaginé el poder tan atrayente de un personaje que tal vez no es tan famoso como Iron Man o el Capitán América y que lograra tener tanto éxito; pero lo obtuvo, ahora mismo a donde voltees, la serie es un tema recurrente del cual la gente está hablando, personas que incluso no son fanáticas de los comics pero que han sucumbido a los encantos de lo que Marvel ha hecho en estos años en su universo cinematográfico y ahora también para televisión.

Desde luego, la serie es parte del Universo Cinematográfico de Marvel y tiene continuidad con eventos ocurridos en películas de la franquicia. Ha sido producida por Marvel Television en asociación con ABC Studios.

Misión cumplida

El show es todo un impacto, y cómo no, cumplió con lo que prometía. Son 13 capítulos que componen una primera temporada y cada uno de esos capítulos construye una historia que está bien cimentada y que es desarrollada de una manera adecuada, contando la trama con paciencia pero con un ritmo correcto. Incluso aquella persona que no esté familiarizada con el universo Marvel, va a comprender lo que sucede en pantalla.

Daredevil es la serie original más reciente de Netflix y puedo decirles que es más bien como ver una película de una duración de aproximadamente 13 horas. La manera en la que está grabada demuestra que no escatimaron en grabar en alta definición y por supuesto los efectos no se quedan atrás, es una producción asombrosa. Me gustó que trataran de usar lo menos posible la computadora y fueran un poco más prácticos en cuanto a los efectos especiales.

Aquí podemos agradecer a Steven S. DeKnight, que aparte de ser productor ejecutivo de la serie, también fue showrunner y se encargó de supervisar que todo corriera de la manera que debía. Sé que lo conocen si vieron las series de Spartacus. Se entiende lo sanguinaria que puede ser la serie teniendo en cuenta esto. Ojo, eso a mí no me molesta en lo absoluto, al contrario, me da gusto que por fin se tomaran la molestia de hacerle justicia a Daredevil.

Ahora, la última vez que yo vi a Charlie Cox fue en Stardust en el 2007, verlo interpretando a Matt Murdock es algo nuevo, es como un tipo totalmente diferente. El sujeto es muy guapo, tiene encanto y lo más importante, demostró que es más que una cara bonita, sabe actuar y por lo que vimos, sabe muy bien cómo golpear a los malos. Por cierto, esa escena en el pasillo en el capítulo dos, les va a recordar un poco a la película Old Boy, a la versión coreana, obvio.

Las secuencias de acción que él tiene, son fluidas; son artes marciales aplicadas, producto del entrenamiento que Stick (Scott Glenn) le dio cuando era pequeño. Por eso el hombre se mueve como ninja, haciendo parkour por todo Hell’s Kitchen. Las peleas son una maravilla en cuanto a coreografía. En serio, son fabulosas, hasta me regresaba en las escenas para volverlas a ver.

Esas peleas son brutales, violentas, cualquiera que las viera desconocería que se trata de una producción en conjunto con Marvel; este programa no es para niños. Al ver estas escenas dudé si la clasificación de la serie era correcta. Es PG13 pero a veces se siente como una gran R. Matt Murdock está a un mal día de convertirse en un Punisher.

Por otro lado tenemos a Elden Henson (El Efecto Mariposa), quien interpreta a Foggy, el mejor amigo de Matt desde que juntos estudiaron para ser abogados. Cumple con ser hilarante sin llegar a convertirse en el típico payaso que solo dice tonterías.

Deborah Ann Woll (True Blood) es Karen Page, la guapa secretaria que está agradecida con los dos abogados que sin cobrarle un centavo, lograron que no la inculparan injustamente por homicidio y obvio, le debe la vida a Matt. El personaje es un tanto distinto a como lo percibimos en el cómic, pero son cambios que funcionan y que no afectan la historia.

Rosario Dawson (Sin City), es Claire Temple y cuando la conocimos en el capítulo dos, nos ofrecieron un guiño de “la enfermera nocturna”, aquella mujer dedicada a curar las terribles heridas de los justicieros enmascarados. Siendo ella una de mis femme fatales preferidas, no me gustó que tuviera que ser la damisela en apuros y que le dieran una buena paliza, pero es evidente que el personaje lo amerita, no me quejo, todo va viento en popa.

Tuvieron extra cuidado en elegir al reparto; si recuerdan Full Metal Jacket (1987) de Stanley Kubrick, recordaran a Vincent D’Onofrio. Aquí interpreta a Wilson Fisk, y al principio vemos a un tipo medio inocente, vaya, hasta lo vimos un tanto débil de carácter, pero esperen a ver el capítulo cuatro, cuando vemos al verdadero Fisk, es una escena brutal. Se nota que el tipo tuvo una infancia terrible.

Hay ocasiones en la serie, cuando te pasan los flashback de la vida de Kingpin, en los que te preguntas si es realmente un villano. Dudas si en verdad solo le tocó tener una vida difícil, enserio, a momentos hasta lo compadecí. Tal vez porque tiene su corazoncito, se vuelve loco por Vannesa (Ayelet Zurer). Aquí apenas parece estar conociéndola, es una mujer que lo cautiva y en el cómic ella fue su esposa. La narrativa entretiene y se enfoca en todos los personajes, aquí todos importan.

Un mundo real

En un episodio captamos el guiño que hicieron de Iron Man y Thor, sin embargo, este show dista bastante de ser como alguna película de los Avengers. Es más seria, oscura y violenta, por eso me gustó, porque aquí no hay Skrulls, no hay un Thanos, solo existen las amenazas con las que el mundo real tiene que lidiar todos los días.

Daredevil es un vigilante nocturno, es un héroe sin grandes poderes, sin una armadura costosa. Él está con la gente de abajo, está en los suburbios, quizá sin salvar a millones, pero realizando una labor más personal porque él está más con el pueblo, por así decirlo. Es algo que lo humaniza y lo hace distinto a Hulk o a cualquier otro héroe.

En Kick-Ass, Mark Millar nos contó una historia similar de qué podría pasarle a alguien que se atreviera a usar una máscara para salir a combatir a los tipos malos. En Daredevil nos vamos a encontrar con esto y más, con algo más profundo. El mundo está lleno de maldad, corrupción y de muerte, ese es el mundo real; y en esta serie se encargaron de que eso nos quedara claro. Porque mientras la mayoría vive inmersos en la tecnología, viendo “vídeos de gatos”, allá afuera pasan cosas terribles que quizá no queremos ver, pero eso no significa que dejen de existir.

Daredevil


En la serie pudimos disfrutar de muchos guiños de otros personajes y series, como The Defenders la cual ya ha sido anunciada junto a otras cuatro series para Netflix. También complacieron a los fans siendo muy fieles a los cómics, aunque ellos siempre encuentran de qué quejarse, por ejemplo, se quejaron de los lentes de Murdock, los cuales según ellos debieron ser cuadrados y rojos como en el cómic y no redondos como los de Ozzy Osbourne. De verdad que nunca se puede tener complacidos a los fanboys.

Otros de los puntos que disfruté es que si los tipos son rusos, hablan su idioma, lo mismo para los japoneses, chinos e incluso, para latinos, fue genial escuchar a Charlie Cox hablando español. Eso es tener toque.

El último capítulo fue escrito y dirigido por Steven S. DeKnight, fue el season finale, el momento cúspide. Me preguntó por qué este señor no dirigió el episodio 11 y 12, que en lo personal siento que perdieron un poquito de fuerza en cuanto a la tensión de la historia ya acercándose al final. Pero de todos modos me gustaron.

En el episodio 13 vamos a ver la evolución que tuvieron Matt Murdock y Wilson Fisk. Todo parece estar en su lugar, no obstante quedan cabos sueltos y quedan secretos sin revelar entre los personajes principales. Puedo decir que quedé satisfecha con resolución, con el traje rojo, que por cierto no creo que sea el traje final pues falta la doble d que va en el pecho de Daredevil. Y apenas rumbo al final se dio a conocer el nombre, pero en fin yo voy a esperar a ver más.

En conclusión, este show vale su peso en oro, sin exagerar. Rotten Tomatoes le dio 97% de frescura, IMDb le dio 9,4 y el público (me incluyo) le dimos todas las estrellitas en calificación. Daredevil es sin duda, la base de la nueva manera de ver televisión.