The Walking Dead: una de esas joyitas de la televisión moderna

Hoy la televisión está más viva que nunca, no es sorpresa que series de televisión estén obteniendo mayor éxito que las grandes propuestas hollywoodenses que sencillamente llenan las carteleras de casi nada decente por ver. En lo particular a mí me ha mantenido más a la expectativa el lanzamiento de series que el estreno de varias películas, que en lo personal y hasta la fecha, la mejor cinta en estrenarse este año ha sido Mad Max: Fury Road, sinceramente aun no lo supero, me encantó.

Otra de las cosas que me fascinan en este mundo, es el mes de octubre y en especial obviamente el día 31, la noche de Brujas; que si bien no es una fecha tradicional mexicana, a mí me parece sensacional celebrarla y más aún cuando se está tan pegado a la frontera con los Estados Unidos, es una fecha que se vive con gran entusiasmo. Es por ello que me tomé el tiempo para revivir una serie que yo sé que más de uno adora y espera por cada temporada comiéndose las uñas. Sí, estoy hablando de The Walking Dead, que un día como hoy pero de hace cinco años, estrenó su primer episodio.


Es una de esas joyitas de la televisión moderna que va a pasar a la historia por generaciones; será para mí como la serie “Friends” que simplemente puedo ver y volver a ver sin que me cause tedio. The Walking Dead fue y sigue siendo una verdadera sorpresa; esa serie es algo muy diferente a películas como Zombieland o The Night of the Living Dead, de hecho es algo completamente distinto a lo que George A. Romero, padre de los zombis, ha hecho alguna vez.

La serie no es acerca de zombis, se trata de la historia de los sobrevivientes de un apocalipsis zombi y de todo lo que son capaces de hacer con tal de seguir con vida. A veces ni siquiera le temes a los “caminantes”(así es como les llaman, porque en el universo de la serie el término “zombi” no existe), en ocasiones hay que cuidarse de los vivos, de aquellos que han vivido para contarlo y que son capaces de asesinar a alguien con tal de obtener un poco de comida.

El fin del mundo ha sacado lo peor de cada uno de los personajes presentados en The Walking Dead, los “caminantes” y las tripas al aire son el plus de esta sombría y cruda serie. Los personajes principales incluyendo a los que ya no están vivos, tuvieron un desarrollo en sus personalidades que me dejó con la boca abierta y es un detalle que se mantiene constante hasta que naturalmente van cambiando su manera de ser dependiendo del alto impacto que cause en ellos las tragedias que les van sucediendo. Lo que provoca una evolución tremenda en sus emociones.

Es una serie que me ha hecho llenarme de rabia, que ha logrado que me enoje con sus personajes, que me desespere con las situaciones por las que atraviesan sus protagonistas, incluso ha llenado de lágrimas mis ojos, y miren que es bastante difícil que eso suceda. Pero yo tengo la culpa, pues el propio Robert Kirkman ha recomendado a los seguidores del show que no se encariñen con ningún personaje, pues incluso los protagonistas están en peligro de morir.

Cuando empezó la serie allá por el 2010, el director Frank Darabont tuvo la oportunidad de desarrollar la serie y hacerla flotar, dirigió el piloto y quedó sumamente bien. En el pasado había leído algunos números del cómic y me fue bastante llamativo, pero fue por Darabont una de las más fuertes razones por las que me interesé por la adaptación televisiva, pues el trabajo de este director en cintas como The Shawshank Redemption (1994), La Milla Verde (1999) o The Mist (2007) me encantó y más aún porque plasmó hermosamente los libros de mi adorado Stephen King, creo que nadie lo habría hecho mejor, incluso el propio escritor dijo que en el caso de The Mist, Darabont logró un mejor final que en el libro en el que se basó la cinta y creo que muchos estamos de acuerdo en eso, fue brillante.

Otro que trabajó en The Mist, es Greg Nicotero quien es supervisor de efectos especiales en cuanto a maquillaje. El hombre ha trabajado en producciones con Quentin Tarantino, obviamente con Frank Darabont y trabajó en la otra serie magnifica, Breaking Bad, de la cual existen rumores de que comparte universo con The Walking Dead. En fin hay mentes muy brillantes y talentosas detrás de la serie de los caminantes y una de las más significativas es la de Nicotero con su trabajo con los zombis, incluso ya ha tenido el privilegio de dirigir algunos capítulos de la serie.

Por eso no es tan sorpresivo el éxito arrasador del que goza la adaptación, tanto así que ya le aprobaron una séptima temporada y eso que la sexta aún sigue en transmisión. Zima Entertainment ya ha lanzado las cinco temporadas que han finalizado y para aquellos a los que les llame la atención tenerlas en físico, es recomendable conseguirlas. Las disfrutaran porque la fotografía, la música, los sombríos paisajes de la serie, lo valen.

También es recomendable echarle un ojo al cómic, realmente vale mucho la pena, sobre todo por el arte de Tony Moore (primeros seis números) y Charlie Adlard. Pero deben saber que la serie difiere enormemente de la obra original, algunos hasta dicen que ha quedado mejor que el cómic, pero honestamente no comparto esa opinión, es como si tuviéramos dos historias asombrosas pero en distintos formatos y de esta manera funcionan mejor, no queremos una calca de la obra original, al menos yo no y estoy contenta con los cambios que le hicieron, al menos con la mayoría de ellos.

Ha sido un camino largo para los actores, para los productores y para los televidentes. Ha pasado un lustro desde que todo comenzó y The Walking Dead sigue pisando fuerte. Trajo de moda a los zombis, convirtiéndolos en un fenómeno global tanto así que hasta hay caminatas con multitudes disfrazadas de zombis y aunque gran cantidad de ellos no saben ni de dónde vienen ni tienen otra referencia de buenas producciones donde hayan salido estos monstruos clásicos del terror, les parece divertido vestirse como ellos.

The Walking Dead es un fenómeno cultural que llegó para quedarse mucho tiempo entre nosotros, para mantenernos al borde de nuestros asientos, para hacernos encarar nuestra verdadera naturaleza como los hombres y mujeres que somos, quienes cuando nos vemos inmersos en las más horribles de las catástrofes, somos capaces de liberar nuestras verdaderas identidades, de sacar todo lo repugnante que llevamos dentro, todo aquello que nos define como seres humanos.

Cuanto más analizamos a la gente, más se desvanece la razón de todo análisis. Tarde o temprano se llega a esa espantosa cosa universal a la que llamamos naturaleza humana”. Oscar Wilde.

Happy Halloween.


@Aldama9231