¿Es la animación un campo exclusivo para los hombres?

Por generaciones la participación de la mujer en la animación ha sido cuestionada, así como muchos otros campos laborales. De acuerdo a Los Ángeles Times, el Instituto de Artes de California (CalArts) está dispuesto a cambiar el mundo de la animación a través de la formación de un mayor número de mujeres para que compitan y luchen por un espacio en una industria “diseñada y acaparada por hombres”.

Si bien es cierto que la participación femenina en los grandes estudios en puestos importantes no es muy grande, desde tiempos inmemorables, las mujeres han sido incluidas en diversas actividades dentro del rubro, mujeres que con esfuerzo, dedicación y lucha, lograron un lugar en este competitivo campo. Aunado a esto, hoy en día no hay pretextos, pues la tecnología ha avanzado de tal manera que el arte puede llegar en cuestión de segundos de un lugar a otro a través de las diversas plataformas digitales que ahora existen.

Un gran ejemplo, es Lotte Reiniger (1899-1981), considerada una de las primeras dibujantes y directoras en la animación, una nativa alemana creadora de al menos 40 filmes utilizando la sombra de marionetas, co-fundora de su propia compañía Primrose Productions (1953).

También tenemos a LaVerne Harding, quien fue contratada por el director y productor Walter Lantz, quien dijo que todo aquél que dijera que las mujeres sólo podían dibujar pájaros y abejas, estaba equivocado. Harding se convirtió en la segunda mujer en ser acreditada en pantalla en 1934 por Wolf! Wolf!, incluso trabajó en caricaturas como La Pantera Rosa.

Vanity Fair lanzó un artículo en el que se lee: “Mucho se ha escrito sobre el talento prodigioso de los hombres que trajeron a la pantalla grande a Blanca Nieves, Pinocho, Fantasia, Bambi y Dumbo. Pero detrás de cada buen hombre, hay una buena mujer”. Claro que había mujeres, las que tuvieron oportunidad y deseo de hacerlo; entintadoras y dibujantes estuvieron ahí.

Tal fue el caso de Sylvia Moberly- Holland (1900-1974), quien fue la segunda mujer contratada por Disney como líder en el departamento de creación de historias, quien el 1938 ayudó en la realización de la cinta animada Fantasia, una oda al arte y la imaginación. A su vez, se convirtió en la primera mujer en liderar una historia, trabajo que la llevó a una situación incómoda, pues algunos hombres no toleraban recibir órdenes de una mujer.

Retta Scott (1916-1990), se convirtió en la primera mujer en animar para Disney; siendo estudiante de CalArts, pasaba bastante de su tiempo libre en un zoológico observando el comportamiento de los animales. Sin saberlo, eso le daría las herramientas para su trabajo en Bambi (1938), brindando los primeros intentos de animación realista en los dibujos animados de aquel entonces. 

Ellas son sólo algunas mujeres que se han abierto paso como cualquier otra persona, sea hombre o mujer, entre un mundo laboral cada día más competitivo, son el ejemplo de perseverancia, no de victimización. Como ellas, que triunfaron en un mundo caprichoso y difícil, existen ejemplos también en los cómics, no vamos a negar que ha representado dificultad obtener una inclusión femenina en el rubro, pero como todos, trabajando arduo se logran las metas, no sólo hay que ser políticamente correctos, hay que demostrar que el trabajo es digno de ser tomado en cuenta.
Daron “Leah” Nefcy, creadora, escritora y productora ejecutiva de la serie Star vs. las Fuerzas del Mal
Así lo han demostrado talentos como los de Fiona Staples, artista canadiense que ha ilustrado series de cómics como Saga Done to Death, Irene Koh quien actualmente es artista en la novela gráfica de La Leyenda de Korra para Dark Horse, tenemos a Babs Tarr conocida por su trabajo en Batgirl para DC, a la mangaka japonesa Matsuri Hino oriunda de Sapporo, ilustradora del manga Vampire Knight, la lista sigue y sigue, pues hoy en día la diversidad en el ramo del arte secuencial es cada vez mayor.

Soy de la idea de que el campo de la animación no siempre es justo y pueden existir algunos estigmas, pero hay lugar para todo aquél que desee pelear por un espacio, demostrando de lo que es capaz, no podemos pasarnos la vida victimizando a las mujeres, es un rubro difícil también para los hombres. No ganamos nada generando mártires, existen e existieron mujeres con determinación que dieron batalla por obtener un puesto en la animación para demostrar que eran aptas. La moraleja es la de siempre, seas hombre o mujer, lucha hasta alcanzar tus metas.