Opinión: Spirit Riding Free

Corría el año 2002 cuando DreamWorks Animation estrenó una de mis películas preferidas de animación, Spirit: El Corcel Indomable, que pronto se convirtió también en la favorita de los Premios Oscar de ese año, obteniendo una nominación a Mejor Película Animada.

Enamorando a chicos y a grandes con su historia, su banda sonora (Hans Zimmer y Bryan Adams), su estética, etc., Spirit nos presentaba un argumento sobre la libertad, sobre el individualismo, la lucha y el amor de un caballo Mustang por su familia, un garañón salvaje viviendo una increíble aventura.

La molestia, el enojo, vinieron cuando los nuevos dueños de DreamWorks anunciaron la producción de una serie animada basada en el largometraje. Tomando en cuenta los resultados anteriores de series que continuaban con el hilo argumental de las cintas más exitosas del estudio, las críticas no se hicieron esperar.

La serie en cuestión se estrenó el pasado viernes 5 de mayo en Netflix y me di a la tarea de ver los 6 episodios con una duración aproximada de 20 minutos cada uno; debo confesar que no es mala, pero a continuación les voy a dar mi opinión respecto a este proyecto animado.

El show se centra en una niña de 12 años llamada Lucky Prescott, que recientemente deja su vida en la ciudad para mudarse a un lugar en medio de la nada debido al empleo de su padre. Así que ella, su padre y su insoportable tía empiezan una nueva vida en ese pueblo, donde conocerá a Abigail y a Pru, convirtiéndose en buenas amigas.

Es en este lugar donde Lucky conocerá a Spirit, quien es sometido por vaqueros del lugar, mientras Lucky trata de defenderlo. Los hombres intentan montarlo sin éxito por supuesto, lo que es bueno pues de cierta manera respetan la esencia que caracterizaba al caballo en la película, pero la niña logra montarlo. Entendiendo que Spirit es un espíritu libre, decide dejarlo en libertad pero sin dejar de ser amigos.
Spirit: Riding Free se enfoca más en las niñas que en el caballo en sí, en lo personal, creo que debieron crear una serie desde cero, con otros personajes, hubieran dejado como estaba la película, porque la cinta tiene mensajes distintos sobre los nativos americanos y su lucha por no ser aplastados por las diferentes civilizaciones que se querían hacer de sus tierras y en el inter, conocemos al Mustang, que inspira esa lucha y esa libertad por no dejarse “domar”.

Y el mensaje en la serie es más por la distinción clases sociales, por valores que se inculcan a los niños, como el respeto, la amistad, la igualdad, no obstante no arruina la película como todos pensaban. Tiene capítulos con diversos temas que no necesariamente son sosos como muchos esperaban, por eso no me gusta juzgar algo sin haberlo visto, creo que ahora que vi la serie no creo que sea mala, es buena, pero vuelvo y repito, no era necesario utilizar el universo existente del largometraje.

Sabemos que el target del show no es el público que amó Spirit: El Corcel Indomable, pero definitivamente podemos ver la serie y no sentirnos tan mal por los resultados de la producción animada. La animación por computadora es hermosa, sin embargo es algo descuidada con los detalles, considero que esta podría ser una de las debilidades más fuertes de la serie, concentrada en ofrecer lecciones de vida a los pequeños.

Spirit Riding Free está disponible con un buen doblaje latino en la plataforma digital, no les tomará demasiado tiempo terminar de verla. No era lo que esperaba, es decir, no es mala, la disfruté, quizá no es la mejor serie animada del momento, pero es una entrega sustanciosa.