Reseña: Spider-Man Homecoming



Desde que fue creado apareciendo por primera vez en Amazing Fantasy #15 en los 60s, Spider-Man se hizo de un lugar en el corazón de muchos admiradores hasta traspasar las líneas del tiempo de generación en generación, recibiendo en el inter numerosas adaptaciones tanto en animación como en live action, aunque no todas fueron tan buenas.

Ahora una nueva adaptación con otro rumbo y un actor diferente se ha estrenado en cines y a continuación les voy a dar mi opinión sobre ella. Antes de hacerlo debo informarles que a pesar de que no serán muchos, el texto tendrá SPOILERS así que si no desean arruinar algunas sorpresas de la película, les aconsejo que no sigan leyendo.

El proyecto causó expectación desde su anuncio, pues Marvel y Sony harían equipo para tratar una vez más de darle una adaptación decente al arácnido, pues aunque en 2002 Sam Raimi había logrado cautivar a los admiradores con la primera cinta protagonizada por Tobey Maguire y la segunda parte es una de las mejores adaptaciones de Spider-Man a la pantalla grande, todo se fue al suelo con la tercera parte de esa saga, enterrándola para siempre.

Fue hasta el 2012 cuando Marc Webb la revivió con un Peter Parker interpretado por Andrew Garfield, pero tuvo un destino idéntico tras estrenarse la segunda parte de Amazing Spider-Man. Así que las esperanzas de que de esta mancuerna entre ambos estudios no repita los mismos errores son grandes. Spider-Man: Homecoming llega con frescura, con una trama presentando a un Peter Parker más joven (casi 15 años), inexperto y con unas ganas enormes de tragarse el mundo entero.

Un novato de buen corazón esperando ingenuamente ser llamado para la siguiente misión junto a Tony Stark y los Avengers luego de su participación en Civil War, donde el personaje hizo debut. Sin embargo no hay llamada y Peter Parker dedica su adolescencia a ser un enmascarado ayudando a aquellos ciudadanos con sus problemas menores, defendiendo a un pueblo de amenazas reales, como robos de auto. Es el amigo de la comunidad. 

De esta manera se encuentra implícita la frase “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, ya que vemos a un joven sacrificando las fiestas, la diversión y su inocencia, por ayudar desinteresadamente a los demás y de esta manera demostrar a Iron Man y al mundo que tiene lo necesario para ser un verdadero héroe.

El arco inicial da comienzo con una introducción que no es profunda, Peter ya tiene sus poderes, no existe la escena donde asesinan nuevamente al tío Ben y el ambiente tiene un aire al universo Ultimate de los cómics, sobre todo por cierta mención que hace referencia a Miles Morales y por el cambio racial de algunos de los personajes que en los cómics suelen ser blancos, como el caso de Flash o Liz, el “crush” de Peter. Es como si Marvel intentará ser demasiado incluyente en cuanto a razas o políticamente correcto, de tal manera que se siente forzado, al menos eso sentí.

La trama se va desarrollando de manera adecuada, se siente como cualquier otra cinta de Marvel familiar y llena de chistes, aunque en esta ocasión con un aire juvenil y moderno con referencias populares, como la de las figuras LEGO de Star Wars, es normal. Aunado a esto se suma la falta de seriedad en cuanto a peligros constantes o que realmente nadie muera. 

Los hilos conductores a otras cintas de Marvel se dejan ver desde el inicio de la película, pues comienza durante los hechos ocurridos en New York, con la invasión de los Chitauri en la primera cinta que reunió a los Avengers. Aquí es presentado Michael Keaton, que al igual que con Alfred Molina como el doctor Otto Octavius de Spider Man 2 (2004), nos es difícil odiarlo. Tiene sus razones, adicional nos muestran que a pesar de ser villano no tenía intenciones de asesinar a nadie realmente, aunque se dedique a fabricar armas con lo que robo de la tecnología alienígena de los Chitauris para venderlas a maleantes peligrosos. 

La introducción del Buitre y la interpretación de Keaton es uno de los mejores puntos de la película. Otro detalle, aunque pensábamos que Iron Man/Tony Stark (Robert Downey Jr) le robaría cámara a Tom Holland (Peter Parker), la realidad es otra, por lo que el joven tuvo la libertad de disfrutar su protagonismo y pelear contra el Buitre sin ayuda de nadie.El resto de los personajes, incluyendo a los secundarios, se quedan en el plano como una manera de definir al espectador lo que Peter tiene que vivir día tras día en su escuela, sin tanto drama por supuesto. 

También hay que aplaudir las claras referencias a los cómics que se hicieron en la cinta, como la más obvia y destacada de todas, la escena que hizo una clara referencia al #33 de The Amazing Spider-Man cuando Peter se queda atrapado bajo una pila de escombros después de una ataque del Buitre en la película y comienza a recordar todo aquello por lo que vale la pena luchar, lo que le da fuerza para salir del aprieto:


No quiero extender demasiado este artículo, sólo les puedo decir que los efectos, la música (Michael Giacchino), la trama y el protagonista fueron un deleite de principio a fin, con todo y sus detalles me atrevó a decir que Spider-Man: Homecoming es la mejor cinta de spidey después de Spider-Man 2 de Sam Raimi. Tiene el respectivo cameo de Stan Lee, es comedia, es actuaciones estupendas, es trama con coherencia, tiene una de las mejores escenas post créditos de cualquier cinta de Marvel y seguro que romperá barreras en la taquilla.

Confirmada ya la segunda parte, estaremos pendientes de que la nueva fórmula funcione, aunque dejan ver que Spidey rechaza unirse a los Avengers, para pelear por su cuenta, aunque todo puede pasar. No sabemos que le depara a este Peter Parker, pero espero que sea algo digno de esperar.