Ant-Man and the Wasp: ¿Digna de continuar después de Infinity War?

Después del pesado final que nos dejó Avengers Infinity War, le contrapone el súper héroe más pequeño de Marvel. Ant-Man, junto a su nueva compañera The Wasp. Para levantarnos un poco los ánimos después de la terrible victoria que obtuvo Thanos.

Mientras Scott intenta equilibrar su vida de preso domiciliario con su familia, Hope Van Dyne y Hank Pym recurren a él con una nueva misión muy importante. Scott debe, una vez más, ponerse el traje y aprender a luchar junto a La Avispa mientras el equipo trabaja para descubrir secretos de su pasado.


Los hechos ocurren tiempo atrás de Infinity War. Mostrándonos a un Scott Lang pagando por las consecuencias de ayudar al Cap en Civil War. Nos muestran porque Antman no lucho en Infinity War, además de darnos muchas más oportunidades de teorizar, acerca de la futura entrega de Avengers 4 y los supuestos viajes en el tiempo. 

Trailer:


Otra vez vemos a un Ant-Man que se vuelca en el buen humor y los comentarios graciosos. Cuando ya hoy por hoy estamos acostumbrados a películas serias y oscuras, con héroes que sufren y pelean a sangre fría. Ant-Man nos demuestra que no hace falta ser violento y fuerte para entretener. Aquí se diferencia con una comedia excesiva, creando una película de humor basada en súper héroes.

Sin embargo, con la costumbre de Marvel/Diseny de atacar al espectador con chistes, pienso que el único que cuenta con permiso para hacerlo, es Antman. No es como cuando vimos a Thor tratando de ser divertido en su última película, o cuando Black Panther tuvo momentos vergonzosos en la suya. Sino que ya tanto el personaje como el actor son comediantes. Cuando vez que está ahí, ya sabes que hará algo gracioso. 

Primero porque en su pasada entrega supo distinguirse con un ritmo relajado de humor excesivo. En parte, fue bien recibido por el público y los fans, lo que le dio un sello que le permitió convertirse en el payaso del universo de Marvel. Aquí volvemos a ver esto de nuevo, una historia divertida repleta de acción, efectos especiales y buenos personajes. Nada complicado. 

La química que mostraron Paul Rudd y Evangeline Lilly fue perfecta, ambos siempre se mantuvieron en sintonía. Supieron mezclar sus actuaciones con las personalidades de sus personajes, teniendo buenos argumentos para cada uno. Permitiéndose crear, la primera pareja exitosa de súper héroes. Cada uno cumplió con su parte, aunque me hubiera gustado más que Ant-Man tuviera mejores momentos de acción tanto como Wasp. Pero lo compensan con varias escenas que solo él podría tener. 

Una vez más nos vuelven a sorprender con los mismos CGI de la anterior, con los efectos de encogimiento y agrandado. Pero hay que destacar que a la antagonista le proporcionaron uno diferente, que era el de volverse intangible. Estoy seguro de que fue para crear un momento de tensión para el espectador, haciendo creer que el personaje es más intimidante de lo que es. Además, al mantenerlo en un constante estado de movimiento hace pensar que es inestable, tanto psicológica como físicamente.  

No solo Wasp supo lucirse, sino también más personajes secundarios, tales como Luis, sus amigos, Cassie y Hank Pym. Ya todo mundo tenía presente que se volvería a ver el monologo de vomito verbal de Luis, que por cierto pienso que fue mejor que el anterior. Estuvo más justificado y fue un poco más corto y aceptado. 

Los amigos de Scott cobraron un poco más de reflectores en esta ocasión, dándoles alguna que otra línea con humor para hacerlos brillar un poco. Creo que estuvieron bien vistas. Pero la que siempre se llevara mi corazón, es la pequeña hija de Ant-Man, Cassie. La mantuvieron con su tierna inocencia, pero esta vez le agregaron unos toques de sabiduría infantil e inteligencia, que en ciertas ocasiones le pudo transmitir a su papa en los momentos que más lo necesitaba. Y además me alegro mucho de que le dieran más participación a Hank Pym como héroe, y no tanto como personaje de la silla. Pasando a ser de los que representaron un papel importante al final de los acontecimientos. 

Estamos acostumbrados a que la primera película sea extraordinaria, que la segunda solo sea la mitad de buena que la primera y que la tercera levante un poco los malos esfuerzos de la segunda. Lamentablemente, Ant-Man and The Wasp no son la excepción. Era de esperarse, primero por marcar una meta demasiado alta por Ant-Man uno. Segundo por el cambio de director y tercero por la falta de un buen villano que diera la talla. 

Ant-Man and The Wasp es exactamente lo mismo que la pasada, solo que menos interesante y mucho más exagerada. Replicaron todo con la misma fórmula, no hay nada diferente. Todo fue lo mismo, pero aun así se sentía que le faltaba algo. Y ese algo era la dirección de Edgar Wright.

El problema está en que es casi idéntica, pero a la vez, es muy diferente. Hizo falta ese toque especial que se vio en la entrega anterior por parte de su primer director Wright. Aunque Peyton Reed lo reemplazo después en la misma película, ya era tarde (por suerte). Se podía sentir la marca de Edgar en todo el largometraje como para que Reed pudiera cambiar algo. Que conste que Peyton Reed no lo hizo mal en esta vuelta. Pero cuando ya tienes una alta expectativa hecha, es difícil satisfacerla por segunda vez. 

Los chistes ya no son tan interesantes como en la uno, es aceptable que Ant-Man sea una comedia de súper héroes. Hasta ahí está bien, pero el problema está, en que la mayoría de los chistes que usaron, no tenían tanta gracia. Algunos fueron puestos como para rellenar el momento, era como si se usaran para tratar de tapar el silencio que a veces se creaba en algunas escenas. Muchos fueron malos o inclusive incómodos. 

También algo que me desagrado mucho fue el cambio que hicieron al personaje de Scott Lang. En su primera película, lo vimos como el protagonista ingenioso e inteligente, un ladrón con grandes habilidades de robo. En esta ocasión, se le puede ver como un sujeto torpe o inclusive bobo. Se me fueron las veces en que metió la pata. ¿En dónde quedo su rol de criminal audaz? Para colmo, hubo más momentos en que Wasp lo rescataba o tenía que reparar sus desastres. Pero podría decirse que al final logra enmendar todos sus errores. Pero, aun así, no hacía falta llegar al punto de volverlo tan descuidado. 

Por último y con mucha importancia, me atrevería a decir que esta película no tuvo una villana, sino una antagonista. Lo aclaro porque un villano, es aquel que ejerce sus acciones centrándose principalmente en la maldad y daño hacia los demás personajes de una historia. Mientras que antagonista, es aquel personaje que va en oposición a los demás de la obra, no necesariamente tiene que ser malo. Solo tiene que crear contrariedad. Y pienso que eso es algo que se aprecia mucho en Ant-Man and the Wasp. 

Primero porque en ningún momento me sentí convencido de que el personaje de Ghost (interpretada por Hannah John-Kamen) fuera una amenaza. En muchas ocasiones creo muchos problemas para todos, pero hay que fijarse que en ningún momento busco matar a nadie. Siempre se mantenía defendiéndose, escapando y robando. Una y otra vez, jamás hizo una acción que se pudiera considerar terrible como fue la de Yellow Jacket de Corey Stoll. 

Si, tal vez chantajeo y rapto en algunos momentos, pero eso era algo que se le podría justificar dado al estado por el que estaba pasando, eso no es nada que otra persona no haría en esa misma situación. Como en toda película de súper héroes, un buen villano hace un buen héroe. 

Para ya no hacer más larga esta reseña. Ant-Man and The Wasp no es la mejor película del MCU, tampoco es la peor. En parte entretiene y te saca muchas risas bien aceptadas. Pero no es la gran entrega que tuvimos hace tres años con Scott Lang como único personaje principal. Hizo mucha falta la mano de Edgar Wright, y creo que de las pocas cosas que funcionó bien fue la inclusión de Wasp al grupo.  Ojalá para la tercera parte puedan corregir todos sus errores y darnos una entrega a la altura de su precuela. 

Por si acaso, hay dos escenas post-créditos. La primera siendo de las mejores que han hecho. Y la segunda es la de sobra, como de costumbre. ¿O tal vez no lo es? Estas advertido, quédate bajo tu propio riesgo.