Reseña: I Want To Eat Your Pancreas

Este fin de semana llega a los cines mexicanos la película I Want To Eat Your Pancreas, para después iniciar su recorrido por Latinoamérica. Con motivo de esto les traigo mi opinión personal sobre el filme, cabe aclarar que esta reseña contiene spoilers.

I Want To Eat Your Pancreas está basada en la novela homónima escrita por Yoru Sumino, es el debut de Shinichirou Ushijima como guionista y director, y es la primera película animada por Studio VOLN. En el año 2017 fue estrenada una versión Live Action de la novela, la cual cuenta la historia de una manera más completa. En la versión animada se omiten varias partes, aunque no afectan de manera contundente el desarrollo de la historia.

La película nos contará la historia de un chico antisocial que un día se encuentra un diario que pertenece a una compañera de clases llamada Sakura Yamauchi y al leerlo descubre que padece una enfermedad pancreática y le queda poco tiempo de vida. A partir de ahí los jovenes se volverán cada vez más cercanos y la personalidad del chico cambiará gracias a Sakura.

Sumika fue la banda encargada de producir los temas musicales, siendo Fanfare el tema de entrada y Haru Natsu Aki Fuyu el tema de cierre. Ambas canciones guardan una estrecha relación con la historia, pero especialmente el tema de cierre aporta una visión muy general de los sentimientos del protagonista al finalizar la película. Adicionalmente escucharemos una canción inserta llamada Himitsu, que marcará una de las mejores escenas.

A partir de aquí doy inicio a la reseña:

De primer vistazo el título no parece tener mucho sentido si hablamos de una película de romance, sin embargo éste es una idea muy general de lo que veremos en la historia. En un principio se le comparó con Shigatsu Wa Kimi No Uso y muchos esperaban que fuera un completo cliché, lo cierto es que cualquiera que vaya a verla con esta noción se llevará una gran sorpresa.

De entrada la película nos prepara para el final, sabemos lo que pasará pero no podemos evitar involucrarnos. I Want To Eat Your Pancreas nos mostrará su parte bonita, pero desplomará todo de un solo golpe.

Inicialmente se podría esperar una película tipo Hollywood donde los personajes expresarán sus sentimientos al acercarse el final, al buen estilo de las telenovelas y melodramas genéricos, pero aquí veremos sentimientos de principio a fin. Estará muy presente el concepto del amor que el autor quiso expresar, un concepto sumamente filosófico alejado de la atracción física y más acercado al destino.

Los personajes que en un principio fueran completamente opuestos terminarán vinculandose en una relación que ellos mismos describen como "una relación sin nombre". Queda claro para ellos que conocerse no fue casualidad, y que cada decisión que tomaron en su vida los llevó a ello.

Después de ver todo lo que pasaron juntos, y a pesar de saber desde el principio el desenlace de esta historia, llega un momento en que esperamos que suceda algún milagro, debido a la conexión que se tiene especialmente con el personaje de Sakura, pero esto no pasará.

En la escena post-créditos nos queda claro que Haruki no volverá a ser el mismo después de conocer a Sakura, dándole así validez a su vida.

Studio VOLN nos trae una animación excelente, lo cual sumado a la música consigue un equilibrio casi perfecto en las escenas cruciales. Sumado al trabajo del director consiguen transmitir los sentimientos de la misma forma en que lo haría la novela ligera.

Conclusión: I Want To Eat Your Pancreas es una historia que merece conocerse, el trabajo del equipo de producción logra adaptar de una forma excelente el trabajo hecho por Yoru Sumino. Esta historia nos mostrará su lado amable y su lado triste, nos enseñará y en pocas palabras nos hará su complice. Es una cita obligada tanto para fans de la animación japonesa como para el público en general y aunque en un principio hayan sido reacios con el título, al salir del cine la frase "quiero comérme tu páncreas" tendrá sentido completo.


I Want To Eat Your Pancreas se estrenará el 31 de Mayo, 1 y 2 de Junio en los complejos de Cinépolis en México.